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Cinco mineros pierden la vida tras explosión en yacimiento de Cerredo, Asturias

Una poderosa explosión en la mina de Cerredo deja cinco muertos y cuatro heridos, reavivando el debate sobre la seguridad laboral en el sector extractivo. ¿Es el grisú el enemigo invisible que sigue cobrando vidas en el siglo XXI? Conoce los detalles de esta tragedia.

  • 01/04/2025 • 08:52

Una potente explosión ocurrida en la mañana del lunes en la mina de Cerredo, ubicada en el concejo de Degaña, en el suroccidente asturiano, dejó como saldo cinco trabajadores fallecidos y cuatro heridos de diversa gravedad. El siniestro, que ha conmocionado a las comunidades mineras de la región y del vecino León, tuvo lugar en torno a las 9:30 de la mañana durante labores autorizadas de explotación.

Las víctimas mortales, todas residentes en la provincia de León y con edades comprendidas entre los 32 y 54 años, se encontraban desempeñando tareas técnicas en el interior del yacimiento cuando se produjo la detonación. Según las primeras indagaciones, la hipótesis que cobra mayor fuerza apunta a la acumulación de grisú —un gas inflamable generado durante la formación del carbón— como posible desencadenante del estallido. La Policía Judicial, en coordinación con la Brigada de Salvamento Minero, ha asumido la investigación para esclarecer las causas exactas del accidente.

De los cuatro heridos, dos fueron trasladados al hospital de Ponferrada con quemaduras considerables, mientras un tercero fue ingresado en el hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea con traumatismo craneal. El cuarto trabajador, hallado en el interior de la mina por los equipos de rescate, fue evacuado en helicóptero al Hospital Universitario Central de Asturias. Otros dos operarios lograron salir ilesos del siniestro.

Las autoridades autonómicas y nacionales se desplazaron rápidamente al lugar. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, expresó su consternación y declaró que se investigarán todas las posibles responsabilidades, subrayando que "en pleno siglo XXI, no puede permitirse la pérdida de vidas humanas en estas circunstancias". Por su parte, el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, valoró la rapidez de la respuesta de los servicios de emergencia y pidió respeto y privacidad para los familiares de las víctimas, muchos de los cuales se encuentran en estado de conmoción.

El incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad laboral en el sector extractivo, una actividad con profundas raíces en las cuencas mineras del norte de España, pero que sigue enfrentando desafíos estructurales. La exposición al grisú, un enemigo invisible que históricamente ha cobrado numerosas vidas en la minería subterránea, continúa siendo un riesgo latente en yacimientos activos, a pesar de los avances tecnológicos en sistemas de ventilación y detección.

Muestras de solidaridad han llegado desde distintas instituciones, incluyendo un mensaje del presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, quien transmitió su pésame al rey Felipe VI en nombre del pueblo portugués. Mientras tanto, en el polideportivo municipal de Villablino, en León, se instalará la capilla ardiente de cuatro de los mineros fallecidos, mientras que el quinto será sepultado en su localidad natal de Torre del Bierzo.

A medida que avanza la investigación, este trágico episodio deja al descubierto la persistente vulnerabilidad de un oficio que, pese a la disminución de su peso económico en la región, continúa siendo vital para cientos de familias, y cuya seguridad sigue representando un reto urgente para las administraciones y empresas del sector.