Daniel James Halloran, exconcejal de la ciudad de Nueva York, fue detenido este 2 de abril en el Aeropuerto Internacional de Miami luego de arribar en un vuelo procedente de Camagüey, Cuba. La detención se produjo tras una inspección de rutina por parte de agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), quienes hallaron en su teléfono móvil una carpeta oculta con más de mil archivos de contenido explícito vinculado a explotación sexual infantil. De acuerdo con información divulgada por Telemundo 51, los agentes encontraron 1.362 videos ocultos, muchos de los cuales involucraban a menores de edad. El propio Halloran, de 54 años, habría reconocido durante el interrogatorio que los archivos contenían material de esta naturaleza. Las investigaciones también identificaron mensajes en la aplicación Telegram en los que supuestamente negociaba la adquisición de dicho contenido. Halloran fue arrestado en el mismo aeropuerto y trasladado inicialmente a la cárcel del condado de Broward, antes de ser ingresado en un centro de detención federal en Miami. El caso ha sido asumido por una corte federal, donde se le asignó el número de recluso 68384-054. Una jueza ordenó su reclusión preventiva hasta la audiencia de fianza prevista para el 4 de abril, mientras que la lectura formal de cargos está agendada para el 14 del mismo mes. El exfuncionario, que representó al distrito de Queens entre 2009 y 2013 como miembro del Partido Republicano, ya contaba con antecedentes penales. En 2015 fue sentenciado a una década de prisión por su participación en un esquema de corrupción que implicaba sobornos destinados a facilitar la candidatura a la alcaldía de Nueva York de un senador estatal demócrata bajo la insignia republicana. Aquella operación fue parte de una investigación encubierta del FBI. En la actualidad, Halloran residía en el suburbio de Floral Park, en Long Island, y se desempeñaba como instructor de buceo. Imágenes recientes compartidas en sus redes sociales públicas mostraban su participación en una expedición al Parque Nacional Jardines de la Reina, en la costa sur de Cuba, lo que explica su presencia en la isla previo a su arresto. Este caso se inscribe en una serie de recientes episodios judiciales relacionados con delitos sexuales graves que han sacudido tanto a la comunidad cubana en el exterior como a la opinión pública en general. Entre ellos figura la condena en Arizona de Rubén Sánchez Martínez por tráfico de personas y posesión de pornografía infantil, así como la detención en España del productor Ignacio Allende Fernández, alias “Torbe”, a su regreso de La Habana, tras una denuncia por presunto abuso sexual. En paralelo, en el sur de Florida, un entrenador de béisbol infantil fue arrestado por cargos similares, y en Texas, una pareja fue acusada de agredir sexualmente a su hija menor. Estos hechos han reavivado el debate sobre la protección de la infancia, la vigilancia digital y la cooperación entre agencias nacionales e internacionales para prevenir y sancionar este tipo de crímenes. El arresto de Halloran, por su parte, no solo expone una nueva dimensión de su historial delictivo, sino que también pone en cuestión los controles sobre el uso de plataformas digitales como Telegram para la difusión y compraventa de contenidos ilegales. Se espera que el proceso judicial arroje más detalles sobre el alcance de sus actividades y las posibles conexiones que pudieran derivarse del caso.