Una niña de ocho años permanece hospitalizada en condición crítica tras sobrevivir a un tiroteo que cobró la vida de su madre y tres hermanos menores en un apartamento de Pembroke Park, en el condado de Broward, Florida. El presunto autor del ataque, identificado como Stephen McKenzie, también resultó herido con lo que las autoridades describen como una herida de bala autoinfligida. El hecho ocurrió la noche del miércoles en un complejo residencial ubicado en la cuadra 3100 de W. Hallandale Beach Boulevard. Al llegar al lugar, los agentes del Sheriff de Broward, junto a oficiales de la Policía de Pembroke Park y de Hallandale Beach, encontraron a seis personas con impactos de bala. Entre las víctimas mortales se encuentran Julie Cruz, de 32 años, y sus hijos Xion Solomon, de 11 años, y los mellizos Nova y Emery McKenzie, ambos de 2 años. Todos fueron hallados sin vida dentro del apartamento. La hija sobreviviente, identificada como Phiinyx Solomon, fue trasladada de urgencia a un hospital local. Según declaró su abuela materna, Rita Hanson, la menor "está luchando" por su vida y se encuentra recibiendo atención médica intensiva. “Ella nos necesita en este momento”, dijo Hanson, quien pidió oraciones por la recuperación de la niña. Stephen McKenzie, de 34 años, permanece bajo custodia en el hospital mientras se le practican exámenes y se definen los cargos en su contra. Las autoridades no han divulgado detalles sobre los motivos que desencadenaron el tiroteo. McKenzie es padre de dos de los menores fallecidos, Nova y Emery, fruto de su relación con Julie Cruz. Los otros dos niños, Xion y Phiinyx Solomon, son hijos de Cruz con otra persona. El entorno familiar continúa en estado de conmoción ante la tragedia. Deon McKenzie, madrastra del presunto agresor, declaró a medios locales que se encuentra impactada por lo ocurrido. Aseguró que su hijastro siempre fue una persona cariñosa con los niños y que no imaginaba que pudiera estar involucrado en un hecho de tal magnitud. Señaló también que no lo veía desde hacía más de un año. Las investigaciones continúan mientras la comunidad se une en apoyo a los familiares de las víctimas, en medio del dolor que ha generado este hecho violento. Las autoridades han solicitado tiempo para esclarecer las circunstancias del caso y determinar las causas detrás de este suceso.