MIAMI — Edelberto Borges Morales, un empresario de 62 años radicado en Hialeah, fue detenido por agentes federales este jueves cuando se disponía a abordar un vuelo con destino a Varadero, Cuba. La detención tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de Miami, tras una investigación que lo vincula con un complejo esquema de fraude al sistema Medicare por un monto de 41 millones de dólares. Según documentos judiciales citados por medios locales, Borges fue trasladado directamente al Centro de Detención Federal en el centro de Miami, donde permanece encarcelado sin que se le haya concedido aún fianza ni se haya fijado fecha de audiencia. El caso, que se ventila en la corte federal del distrito sur de Florida, revela una trama de facturación fraudulenta ejecutada a través de tres empresas registradas en el sur del estado: One-Star Professional Services Inc., Med-Union Medical Center Inc. y Vida Med Center LLC. Estas compañías, dedicadas presuntamente a la provisión de equipos médicos duraderos, presentaron reclamaciones por servicios y dispositivos que nunca fueron entregados a los pacientes. Los registros del caso señalan que las facturas fueron emitidas en nombre de beneficiarios de Medicare que jamás recibieron los equipos ni conocían a las empresas ni a los médicos cuyos nombres aparecían en la documentación. En múltiples entrevistas, los supuestos pacientes declararon no haber solicitado los tratamientos ni tener necesidad de los mismos. Uno de ellos, en tono sarcástico, comentó que le habían prescrito tantos injertos de piel que "debían pensar que era una ballena". Un médico citado como prescriptor negó haber tenido vínculos con las clínicas implicadas y afirmó que no trabaja en la dirección registrada por una de las empresas desde el año 2014. Asimismo, rechazó haber firmado órdenes médicas relacionadas con los procedimientos facturados. Más del 95 % de la facturación correspondía a códigos relacionados con injertos dérmicos, tratamientos altamente especializados y costosos, para los que no existía justificación médica en ninguno de los casos revisados. El papel de Borges en la operación fue más allá de la simple titularidad de las empresas. La acusación lo vincula directamente con el lavado de aproximadamente 1,9 millones de dólares obtenidos mediante facturación fraudulenta. Para ello, habría utilizado tres entidades constituidas entre octubre y noviembre de 2024: RX Exclusive, GBT Max y A&MTX Group, todas registradas en la misma dirección de oficinas en Hialeah. Estas compañías sirvieron como intermediarias para recibir y mover fondos emitidos por las entidades que facturaban a Medicare. Los investigadores apuntan que todas las compañías de equipos médicos dirigieron pagos a las empresas de Borges, quien además poseía en su teléfono imágenes de cheques en blanco de una de las clínicas implicadas, evidencia que contradice su versión inicial, según la cual desconocía su rol como propietario formal. En su defensa, alegó que conservaba esas fotografías como una forma de protegerse ante posibles consecuencias legales de lo que se le pedía que firmara. El patrón de viajes de Borges también llamó la atención de las autoridades. En un lapso de dos años, realizó aproximadamente 35 desplazamientos entre Miami y Cuba, lo que generó sospechas sobre una posible transferencia de fondos hacia la isla. Si bien el acusado afirmó que sus viajes respondían a compromisos familiares, el volumen y la frecuencia de estos traslados han sido incluidos como parte del cuerpo probatorio. Actualmente, Borges enfrenta un cargo federal por conspiración para cometer lavado de dinero, una acusación que podría derivar en una sentencia de hasta 20 años de prisión si es hallado culpable. Mientras tanto, las autoridades continúan profundizando en el entramado de empresas fachada y rastrean posibles movimientos financieros internacionales vinculados a este caso, que se suma a una creciente lista de investigaciones orientadas a combatir el fraude sistémico contra Medicare.