El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado un decreto que busca desmantelar el Departamento de Educación, una medida que aún necesita la aprobación del Congreso y que tiene como objetivo devolver a los estados la gestión de sus sistemas educativos, según reporta Europa Press. Trump ha argumentado que la creación de esta agencia en 1979, bajo la administración de Jimmy Carter, fue una decisión controvertida incluso dentro de su propio gabinete. "Estados Unidos gasta más en educación que cualquier otro país, pero los resultados no reflejan esa inversión", afirmó el mandatario, señalando que el país está rezagado en asignaturas clave como matemáticas. El decreto insta a la secretaria de Educación, Linda McMahon, a tomar "todas las medidas necesarias" para facilitar el cierre del Departamento de Educación, decisión que el presidente ha calificado como "histórica". Durante el anuncio, Trump estuvo acompañado de un grupo de niños y niñas sentados en pupitres, simbolizando el regreso de la educación a un control más local. Según el documento oficial, el Departamento de Educación administra actualmente una cartera de préstamos estudiantiles que supera los 1,6 billones de dólares, un monto similar al de grandes instituciones financieras como Wells Fargo. Sin embargo, la Casa Blanca ha subrayado que la agencia gubernamental cuenta con un personal significativamente menor en comparación con los principales bancos, lo que, en palabras de Trump, demuestra que "el Departamento de Educación no es un banco". La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha asegurado que, a pesar de esta reestructuración, se mantendrán programas de becas, préstamos estudiantiles y ayudas. "Nuestro objetivo es reducir el tamaño del departamento, no eliminar los recursos esenciales para los estudiantes", declaró. El decreto presidencial aún debe superar los procedimientos legislativos en el Congreso, donde enfrenta oposición en el Senado. No obstante, el senador republicano Bill Cassidy, presidente de la comisión de Salud, ha anunciado que presentará una propuesta legislativa para acelerar su aprobación. "Dado que el cierre del Departamento requiere la autorización del Congreso, apoyaré esta iniciativa con una legislación que garantice su implementación lo antes posible", expresó Cassidy en sus redes sociales. La administración Trump ha defendido esta decisión como parte de un esfuerzo más amplio por reducir la estructura estatal y dar mayor autonomía a los gobiernos locales. "Eliminar la burocracia de forma responsable es nuestra prioridad. Trabajaremos con el Congreso para garantizar una transición ordenada y legal", concluye el comunicado oficial del Departamento de Educación.